Saltar al contenido (pulsar Return)

Sumar

Los libros de cuentas hechas o libros de aritméticas mercantiles (ready reckoners) aparecieron después de la invención de la imprenta y reinaron desde el XVI hasta bien entrado el XX, incluyendo todo tipo de cuentas precalculadas: sumas, restas, multiplicaciones y divisiones, todas ellas organizadas en tablas de doble entrada, así como tablas de porcentajes, de intereses, de cálculos especiales según gremios o tareas, etc.

En ese mismo período también se popularizan algunos de los primeros aparatos inventados para intentar mecanizar, al menos parcialmente, las operaciones aritméticas más básicas. De éstas, la suma o adición es la base de todas las demás, por lo que fue la primera en ser abordada por la inventiva ilustrada de los primeros inventores y constructores de máquinas o ingenios, los primeros ingenieros.

De entre ellos destacamos los populares y portátiles compostilos, o tronzets, que con formas tan diversas sirvieron como sumadoras de bolsillo y de sobremesa para todo tipo de negocios (II-2), llegando incluso a convertirse en regalos publicitarios (II-1). En ellos era el operador quien materializaba el acarreo (“…y me llevo una”) siguiendo los canales en forma de bastoncillo. Con otras sumadoras se interaccionaba mediante cadenas correderas o mediante teclas (II-3). Pero fue el matemático y filósofo Blaise Pascal quien en 1642 resolvió mecánicamente el problema del acarreo con su Pascalina, y por eso su diseño fue la base de la mayoría de sumadoras mecánicas hasta bien entrado el siglo XX, todas ellas operables mediante punzón actuando sobre los dígitos marcados en las ruedas circulares de la máquina (II-4).

Años antes, otro gran matemático, John Neper, además de concebir los logaritmos, publicados en 1614, y que fueron uno de los instrumentos conceptuales que revolucionó el cálculo científico de forma más impactante, también inventó un pequeño instrumento de cálculo básico, conocido como los huesos o bastones de Neper (II-5).

Álbum de fotografías

9.jpgII-1-1 / Compostilo


12.jpgII-1-2 / Librillo de la Expo de 1929

 

4.jpgII-2-1 / Compostilo Business

 

5.jpgII-2-2 / Compostilo Record

 

3.jpgII-2-3 / Compostilo Tasco

 

10.jpgII-2-4 / Compostilos reunidos Addiator

 

7.jpgII-3-1 / Sumadora personal

 

6.jpgII-3-2 / Sumadora de tecla Certa

 

13.jpgII-4-1 / Sumadora Lightning

 

14.jpgII-4-2 / Sumadora Addometer

 

2.jpgII-4-3 / Sumadora Shop’n’Add

 

11.jpgII-5-1 / Los huesos de Neper